A pesar de que en los últimos años somos más quienes nos preocupamos por llevar un control en la alimentación de nuestros hijos, la obesidad y el sobrepeso infantil sigue estando en el punto de mira de nutricionistas y expertos infantiles.

 

«La alimentación saludable y la práctica de ejercicio físico evitarán en gran medida que se produzca este tipo de enfermedades» 

 

En la infancia llevar a cabo una correcta alimentación es fundamental, ya que determinará las bases del adulto en el que nuestro hijo se convertirá. De este modo, si estamos pendientes de que lleven una alimentación saludable, les evitaremos muchos problemas de salud a la larga

 

Aún así, por mucho que queramos hacerlo bien, es inevitable que a veces tomemos por la senda errónea. Debido a ello, hoy te proponemos una serie de errores muy comunes que a veces pasan desapercibidos en la alimentación diaria de nuestros hijos:

 

  1. Fruta mejor que zumos envasados:

Si bien es cierto que suelen gustar mucho a los pequeños pero es preferible que tomen zumo de fruta natural antes que los envasados, ya que estos últimos contienen un alto nivel de azúcar, menos vitaminas y además no suelen saciar la sed.

 

  1. Vegetales saludables poco atractivos:

Si queremos intentar que nuestros hijos coman verduras debemos intentar hacer los platos más divertidos y atractivos para ellos 

 

  1. Alto consumo de lácteos:

Cuando nuestros hijos son pequeños nos pensamos que los lácteos son uno de los alimentos más importantes en su dieta y ¡cuidado, tampoco tenemos que emplearlos para todo! Algunos niños consumen más de los que su cuerpo necesita. Esto puede generar problemas de absorción de hierro y estreñimiento.

 

  1. ¿Qué quieres comer hoy?

¡ERROR! Hacer que ellos decidan por su alimentación conllevará a que elijan siempre las opciones de menús que ya conocen y que, en la mayoría de las ocasiones, son las menos saludables. 

 

  1. Las patatas no son verduras:

Muchos de nosotros nos pensamos que  nuestro hijo cuando come patatas ya está comiendo verduras y nos equivocamos, ¡las patatas son hortalizas! Aún así contienen también muchas vitaminas y minerales, pero si las freímos aumentamos su nivel calórico.

 

  1. Cereales en el desayuno:

La mayoría de los cereales que desayunan nuestros hijos contienen altos niveles de azúcares que fomentan la obesidad y sobrepeso. Por lo que es conveniente que en la mayoría de lo posible los sustituyamos por cereales integrales u otros tipos de desayunos más saludable

 

  1. Alto consumo de sal:

La presencia de la sal está escondida hasta en las latas de conservas, por lo que deberíamos llevar un cierto control de la misma, porque aunque le dé más sabor a las comidas, en grandes cantidades es peligrosa.

 

  1. Sustituir los refrescos por el agua en la mesa:     

Casi siempre están presentes a la hora de comer y es un grave error ya que a pesar de su alto nivel de azúcar, el gas hace que nuestros hijos se llenen antes y coman menos

 

  1. Rutina de comidas

Es interesante que cada semana vayamos innovando con diferentes menús para que nuestros hijos se acostumbren a ‘probar sabores nuevos’. Si decidimos repetir siempre los mismos menús, se cansarán de ellos y comerán menos por aburrimiento. 

 

  1. Bollería por todas partes 

Dejamos este último error para el final, porque aunque ya lo conozcamos, no está de más darle un repasito. Si prohibimos que nuestros hijos coman bollería serán más insistentes y querrán más y más.  Por ello, recomendamos que en vez de prohibírselo les ofrezcamos otras alternativas más saludables y con menos calorías

 

 

Hasta aquí algunos de los errores más frecuentes. Si has cometido alguno, ¡enhorabuena, eres [email protected]! A partir de ahora tienes la oportunidad de cambiarlo o simplemente, mejorarlo.

Comments are closed.